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Educación en lenguas originarias: una brecha estructural que el Perú aún no supera

Aunque el Perú reconoce 48 lenguas indígenas, miles de estudiantes aún no reciben enseñanza en su idioma materno debido a la escasez de maestros formados en Educación Intercultural Bilingüe. El déficit es mayor en secundaria y sigue siendo un desafío estructural.


Educación en lenguas originarias: una brecha estructural que el Perú aún no supera

Cada 21 de febrero, el Perú se suma a la conmemoración del Día Internacional de la Lengua Materna resaltando su diversidad cultural. Sin embargo, lejos de los actos protocolares, en comunidades andinas y amazónicas persiste una preocupación concreta: la falta de docentes especializados que puedan enseñar en lenguas originarias.

Las cifras oficiales del Ministerio de Educación correspondientes al 2025 revelan que el país enfrenta un déficit de 19.745 docentes en Educación Intercultural Bilingüe (EIB). Aunque 76.228 maestros trabajan en instituciones catalogadas como EIB, solo 56.753 cuentan con formación específica en esta modalidad.

La diferencia representa una brecha significativa que impacta directamente en el derecho de los estudiantes indígenas a recibir educación pertinente y culturalmente adecuada.

El vacío más crítico está en secundaria

El mayor faltante de docentes especializados se concentra en el nivel secundario, donde se requieren 9.851 maestros EIB. En primaria la brecha alcanza 6.411 docentes y en inicial, 3.213.

Esta distribución preocupa a especialistas, pues la secundaria es una etapa clave para consolidar aprendizajes, fortalecer la identidad y definir proyectos de vida. Sin acompañamiento pedagógico en lengua materna, los estudiantes enfrentan mayores dificultades académicas y riesgo de rezago.

En muchos casos, las plazas destinadas a educación bilingüe son ocupadas por docentes monolingües en castellano o por profesores bilingües que no poseen título pedagógico en la especialidad intercultural, lo que limita la implementación adecuada del enfoque EIB.

La experiencia en territorio

Para quienes viven esta realidad desde las aulas, la brecha no es solo una estadística. Katty Ramírez Gonzales, docente del pueblo Shipibo-Konibo en la región Ucayali, conoce de primera mano los obstáculos para formarse como maestra bilingüe.

Tras concluir la secundaria, tuvo que trabajar mientras estudiaba en un instituto superior para poder solventar sus gastos. Hoy, con más de dos décadas de experiencia en comunidades indígenas y como secretaria general del SUTEP Bilingüe (SUTEBI) – Ucayali, sostiene que muchas escuelas atienden a estudiantes que se comunican exclusivamente en su lengua materna.

“Se necesita que las plazas EIB sean respetadas y ocupadas por docentes preparados”, enfatiza. La enseñanza en lengua originaria señala no solo implica dominio del idioma, sino comprensión del enfoque intercultural y del contexto comunitario.

Advertencias y medidas aún insuficientes

El problema no es nuevo. En 2021, cuando la brecha superaba los 25 mil docentes especializados, la Defensoría del Pueblo advirtió al Ministerio de Educación sobre la urgencia de establecer lineamientos técnicos claros y garantizar presupuesto específico para revertir la situación.

En los últimos años se han implementado algunos avances, como la definición de criterios para identificar instituciones EIB y la incorporación de la modalidad intercultural bilingüe en programas de becas como Beca 18. No obstante, especialistas en interculturalidad coinciden en que los esfuerzos resultan insuficientes frente a la magnitud del déficit.

Cerrar la brecha demandará políticas sostenidas de formación inicial docente, profesionalización de maestros bilingües en ejercicio y mecanismos rigurosos para asegurar que las plazas EIB sean cubiertas por profesionales idóneos.

Más que cifras, un derecho

Garantizar educación en lengua materna no es una meta secundaria del sistema educativo. Se trata de un derecho reconocido que fortalece la identidad cultural, mejora la comprensión académica y contribuye a la equidad.

Mientras el país celebra su diversidad lingüística, miles de estudiantes siguen esperando que esa diversidad se traduzca en presencia efectiva de maestros capacitados en sus aulas.

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Creditos: La república

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